lunes, 24 de septiembre de 2007

REFLEXIÓN

Cuando pienso en el pasado, en las experiencias que he vivido, siempre saco la misma conclusión: la vida te enseña a través de tus errores. Sólo cayendo puede uno levantarse.
Yo me he caído muchas veces, y me sigo cayendo, naturalmente, así que creo sinceramente que puedo decir que soy muy sabia. Por supuesto, no me refiero a esa sabiduría que se aprende en los libros -y que también es necesaria-, sino a esa otra sabuduría de la que estoy hablando.
En una ocasión alguien me dijo que cuando uno está curtido por la vida, es capaz de comprender a todos, porque de todos ha aprendido. Y según van pasando los años, le doy más la razón: ¡qué gran verdad!
Hubo momentos, etapas en mi vida, que puedo calificar de horribles, y que probablemente, si volviera a nacer, no repetiría; sin embargo, sin aquellas experiencias, ¿sabría hoy lo que sé?
Quiero que mis palabras nos ayuden a crecer un poco más, para que nuestra sabiduría se afiance en nosotros.
Un abrazo.

martes, 18 de septiembre de 2007


Cuando era joven y vivía en Madrid, la vida me enseñó que no hay que dejarse engañar por las apariencias. Porque cuando una se confía, los buitres que merodean se lanzan en picado a devorar cuanto puedan. ¡NO!, hay que ser espabilada e ir con cierta prudencia.

Ya sabréis por qué digo esto.

Estoy segura que estas palabras no tienen nada de especial, y por lo tanto nadie tiene por qué sentirse inclinado a hacer algún comentario. Sin embargo, tengo la esperanza de que más adelante, cuando mis palabras empiecen a conducir a mis lectores por senderos personales, aparecerán curiosos que querrán saber más.

¡¡¡ESPERO SABER DÁRSELO!!!.

lunes, 17 de septiembre de 2007

PRESENTACIÓN

Una vez, hace muchos años, descubrí que la soledad era mi vida, o por mejor decirlo, la manera en que me gustaría pasar mi vida. La soledad lleva aparejada el silencio, una mezcla que me parece deliciosa para apreciar y degustar lo que de verdadero hay en la vida.
Hoy comienzo mi andadura en este mundo de los blogs. Espero que me ayudéis y seáis pacientes conmigo, cuando no esté a la altura que esperéis de mi.
Poco a poco iré desgranando mis pensamientos, mis vivencias, todo aquello que me ha llevado a ser quien ahora soy, y que quiero compartir con vosotros, por si puede ayudarnos a crecer juntos en esto de ser persona.
Gracias por adelantado, y un abrazo.