Cuando pienso en el pasado, en las experiencias que he vivido, siempre saco la misma conclusión: la vida te enseña a través de tus errores. Sólo cayendo puede uno levantarse.
Yo me he caído muchas veces, y me sigo cayendo, naturalmente, así que creo sinceramente que puedo decir que soy muy sabia. Por supuesto, no me refiero a esa sabiduría que se aprende en los libros -y que también es necesaria-, sino a esa otra sabuduría de la que estoy hablando.
En una ocasión alguien me dijo que cuando uno está curtido por la vida, es capaz de comprender a todos, porque de todos ha aprendido. Y según van pasando los años, le doy más la razón: ¡qué gran verdad!
Hubo momentos, etapas en mi vida, que puedo calificar de horribles, y que probablemente, si volviera a nacer, no repetiría; sin embargo, sin aquellas experiencias, ¿sabría hoy lo que sé?
Quiero que mis palabras nos ayuden a crecer un poco más, para que nuestra sabiduría se afiance en nosotros.
Un abrazo.
lunes, 24 de septiembre de 2007
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