sábado, 17 de noviembre de 2007

DOLOR








Dolor como entidad propia; dolor con personalidad propia.
Dolor que te invade, que se apodera de tí hasta casi hacerte desaparecer. Ese dolor físico que a veces adquiere dimensiones de insoportable. Un dolor que parece nacer en cada célula, en cada terminación nerviosa. Que te recorre desde la cabeza hasta los dedos de los pies y de las manos.
Dolor que te aisla del resto del mundo y te encierra en ese pozo sin fondo que crea en torno a tí. Dolor como abrazo, como vértigo, como silencio -aunque tengas ganas de gritar-. Dolor que sólo huele a dolor, que sólo sabe a dolor. Dolor de día, dolor de noche.
DOLOR, DOLOR, DOLOR.
¡Qué gran misterio el dolor!
¿Por qué se crece tanto en medio del dolor? ¿Por qué se hace uno más fuerte con el dolor? ¿Por qué otorga sabiduría el dolor?


5 comentarios:

Brujita dijo...

Porque ante las adversidades es mejor crecerse, plantarles cara y si se tercia reirnos de ellas, y el dolor no deja de ser una adversidad, así que mejor nos reimos de él que no llormaos con él. (fácil es decirlo, verdad?)
Un besazo

Soledad dijo...

Sí, es fácil decirlo, pero tú y yo sabemos que no tan fácil llevarlo a la práctica.
Reirse del dolor: ¡ojalá yo pudiera!
Tu sugerencia es buena, muy buena.
Gracias.
Otro besazo.

Esther dijo...

Ésas son preguntas para las que lamentablemente no tengo respuesta. Pero, dice el dicho "que a todo se acostumbra uno". Quizás, sea porque en cierta forma, de tanto convivir con una cosa nos acostumbramos, nos habituamos a ella hasta lograr sobrellevarla cómo nunca pensábamos que lo haríamos. Cuando viene la costumbre, deja de doler o duele menos que antes. Entonces, decimos que nos hemos hecho un poco más fuertes y es cierto. El dolor y los errores, son no deseados (por supuesto) pero, son imprescindibles para crecer espiritualmente y evolucionar como personas, para hacernos invencibles(en cierta forma) y supongo que ésa es la ley: para hacerse invencible hay que sufrir antes, de vez en cuando.

Un saludito.

Unknown dijo...

Ya sabes que se dice que el sufrimiento es el camino a la felicidad.

Soledad dijo...

Sí, GAIAR, eso se dice, y creo que es verdad. Pero ¿no se podían haber inventado otra cosa, caramba?
¡Muchas gracias por visitar este blog!
Besito.

Y en cuanto a tí, ESTHER... dices que no tienes respuesta, ¡pero me parece que has dado una magistral!. Gracias de nuevo.
Besito.